El domingo a las 16 se vuelven a ver las caras Lanús y Banfield con arbitraje de Sergio Pezzotta y en este caso con una diferencia de 10 puntos a favor del Granate que viene de imponerse a los mendocinos mientras que el Taladro además de sumar poco, quedó en la última posición tras caer a manos de los sanjuaninos el lunes. Lanús, que quiere ganar el clásico y vengar la derrota anterior, ganó después de seis jornadas. Está en condiciones de volver Regueiro y ayer se conoció la sanción de cinco fechas a Mauro Camoranesi por el golpe a Toranzo en el partido ante Racing. Los hinchas de Lanús tendrán a disposición 2400 generales y 500 plateas mientras que a reserva se jugará hoy, a las 11, en el predio de Banfield.
En cuanto al equipo, el técnico Gabriel Schurrer aseguró que hará modificaciones tácticas, deberá esperar cuántas fechas le dan a Izquierdoz, su relevo natural es Diego Braghieri que arrastra una contractura pero quiere estar presente -sino podría jugar Diego González en el fondo o un juvenil-, mientras otros con chances de entrada serían el uruguayo Mauricio Pereyra Antonini y el cordobés Silvio Romero. Recién mañana cuando concentren podrían conocerse los titulares. La última vez que jugaron en Arenales y Granaderos en marzo, se impuso Banfield 2 a 1, en partido muy discutido y caliente, mientras que en agosto del año pasado en la Fortaleza, fue empate sin tantos. Con esos antecedentes y realidades, se prevé un clásico con todo. Las localidades visitantes se pueden conseguir hoy, de 12 a 20, y mañana, de 10 a 18, en al sede social de Lanús.
El arquero Agustín Marchesín señaló que “durante este último tiempo nos han hecho varios goles de pelota parada y ese es un aspecto que vamos a tener que corregir lo más rápido posible. Más allá del único gol Godoy, no caben dudas que respondimos bastante bien en cada una de las situaciones de peligro que nos crearon. Sería ideal poder perfeccionar nuestra marca en las alturas".