Dos triunfos clave
En el partido contra Boca, el equipo sureño empezó bien y parecía que iba a llevar las cosas sin problemas, pero en el segundo tiempo el Xeneize mejoró y bloqueó el juego granate, por lo que entró en los últimos dos minutos con el resultado igualado. Sin embargo, los de Santander se esforzaron, mejoraron su nivel y realizaron un cierre más sólido. Sin sobresaltos y con mucha paciencia en el traslado de la pelota naranja, el local fue responsable con su manera de jugar. De esa manera sellaron una valiosa victoria que les permite seguir prendidos en la tabla de posiciones. Contra Comodoro la historia fue diferente pero desembocó en el mismo resultado. Lanús no dejó dudas ante un rival que venía en levantada. El equipo ganó el partido desde la defensa y dejó a la visita sólo en 62 puntos. Fue equilibrado, marcó el ritmo del duelo de principio a fin e hilvanó un rendimiento que expuso sus virtudes y dejó en evidencia los errores del adversario.
Ahora, como el resto de los equipos, el sureño debe enfrentar en cada compromiso que se le avecina una final porque todos se están jugando alguna posición. Es instante para poner la mente en frío, no dejarse llevar por el envión y tratar de evitar que la buena senda se pierda en el camino. El Grana demostró que tiene armas para ir por más y soñar con objetivos grandes.