La obligación de que haya un médico en cada competencia deportiva oficial es un requisito que debe cumplirse a rajatabla. Existen ejemplos de suspensiones de actividades ante la falta de un doctor. El caso más cercano en el tiempo es el de un partido de Primera D, donde Argentino de Quilmes y Barracas Bolívar no pudieron jugar la última fecha del año por ausencia de personal médico. En el voley no se llegó a esa situación. Sino que fue más allá.
El compromiso por la Liga A2 en el que Lanús visitaba a Pescadores de Gualeguaychú se canceló cuando los locales ganaban 2-0, pero no por falta de un doctor, sino porque en ese transcurso, su reemplazo fue una esteticista, quien no poseía una matrícula necesaria para cumplir esa función.
El conjunto entrerriano, tercero en el campeonato y con ocho triunfos en fila, superaba al Granate luego de vencer en los dos primeros set 26-24 y 25-23, hasta que un dirigente del club sureño se percató de la irregularidad, lo comunicó al supervisor del partido y éste se remitió de inmediato a la ACLAV y su director de competencia, Mariano Claá, quien finalmente informó sobre la suspensión y el pase de la resolución al Comité de Penalidades.
Según el sitio especializado Somos Voley el choque no pudo concluir por falta de médico oficial en el comienzo del duelo. La situación surgió a raíz de una protesta de un directivo de Lanús y se pudo constatar que la médica correspondiente llegó con el encuentro iniciado y anteriormente se hizo presente una esteticista, pero que no tenía una matrícula médica y no podía ocupar ese lugar.