La euforia que vivió la gente de Lanús que acompañó a su equipo para ver la victoria ante Banfield por 2 a 1, de visitante en el clásico, se trasladó luego a las calles de la ciudad durante el regreso en caravana y, no faltaron bombas de estruendo por el triunfo que puso al Granate nuevamente en carrera, aunque aún lejos de Boca. El equipo de Gabriel Schurrer, que arrancó mal el encuentro, mantuvo su idea de juego, pegó de contra para empatar y luego, de pelota parada -como ante los mendocinos- definió el pleito. Técnico y jugadores, coincidieron en que el secreto estuvo en mantener la idea de juego, y ganar como se debe esa clase de partidos, con el cuchillo entre los dientes.
El consenso Granate fue “ganamos bien, supimos reponernos al gol de Banfield y no sufrimos tanto en el segundo tiempo”. El autor del segundo tanto, Carlos Izquierdoz que fue a festejar también con Mauricio Caranta al banco, señaló que “fue duro al principio porque nos encontramos con un gol abajo, pero el equipo mantuvo la actitud, no se bajaron los brazos y sabíamos lo que debíamos hacer dentro del campo. Salió y ganamos bien”. El central, que sólo recibió una fecha de sanción y por eso jugó, declaró que “en el segundo tiempo nos replegamos un poco, pero se marcó bien, no llegaron, uno está preparado para un partido así, la cabeza de todos estaba pensando en el clásico. Hubo partidos perdidos y empatados que también fueron cerrados, el fútbol esa así, se superó la mala racha y se trabaja para esto. Este triunfo nos pone muy bien y hay que seguir trabajando como siempre, ellos tuvieron algunas chances, pero nosotros pudimos darlo vuelta y hasta hacer otro gol. En los clásicos hay que ganar como sea”.
Matías Fritzler fue un gladiador por fuerza y buen juego y eso que jugó al límite por las cuatro tarjetas amarillas que arrastra hace varios encuentros. “Los clásicos son para ganarlos, se jugó de esa manera, sabíamos que había que estar bien parados, nos repusimos al gol inicial y pienso que fue justo el resultado. Hacía dos o tres clásicos que Lanús no ganaba, hacerlo de visitante y en este momento fue un halago porque otra vez estamos arriba en la posiciones, queremos estar lo más arriba posible y clasificar a la Copa Libertadores -Lanús lleva buena ventaja en relación a Racing-, lo más importante era ganar y se hizo. Se trabajó el trámite, nos costó al principio pero pudimos reaccionar y fue importante empatar en esa contra, pasar a ganar y mantener el resultado. En el partido pasaron bastantes cosas, el gol en contra de Paolo, la lesión de Araujo, Marchesín estuvo un poco mareado en el vestuario, pero supimos reaccionar a tiempo y dar vuelta el resultado -fue la primera vez que Lanús lo hizo en el torneo- y como todo clásico es especial, antes de irme me pasaron cosas con la gente de Banfield, pero yo siempre jugué de la misma manera, estoy de los 9 años en Lanús y se lo que significa ganar este partido para nosotros y para la gente”, indicó.