Terminó la preparación. Si acaso los jugadores se entrenan para lograr la mejor puesta a punto de cara a la competencia oficial, es hora de demostrarlo. Lanús saldrá esta noche a la cancha en Salta en lo que será su primer partido por los puntos de 2012. El contexto y el protagonista que tendrá enfrente no son los habituales, pero como ya concluyeron las especulaciones, es momento de que ruede la pelota. El adversario será Barracas Central, equipo que milita en la Primera B Metropolitana y el marco lo dará la Copa Argentina, en una nueva fase, por lo que el elenco que conduce Gabriel Schurrer se jugará en 90 minutos, sus primeros 90 minutos verdaderos del semestre, la clasificación para seguir en carrera en el certamen nacional. El entrenador planea utilizar un once inicial en el que intervengan habituales titulares con algunos suplentes. Es decir: Esteban Andrada (quien hará su debut en Primera División), Carlos Araujo, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz, Gastón Díaz; Guido Pizarro, Diego González, Mauricio Pereyra; Juan Neira, César Carranza y Mariano Pavone. Allí aparece la opción de Pizarro, quien hace una semana tenía todo acordado para seguir su carrera en la Fiorentina de Italia, pero por un problema de papeles, aquello que se suponía cerraba una contratación en casi tres millones de euros por el 70 por ciento de pase, finalmente no se concretó y debió volver al elenco sureño.
Dos bajas de peso
No es el mejor panorama con el que llega el Granate a este compromiso, pues tras la serie de amistosos, fundamentalmente el cruce ante Vélez que terminó empatado en 2, se confirmó la lesión de Mauro Camoranesi. El campeón del mundo con Italia en 2006 sufrió un desgarro de seis milímetros en el bíceps crucal del muslo derecho y se perderá los primeros partidos de su equipo tanto en el Clausura como en la Libertadores, ya que deberá estar fuera de las cancha por tres semanas.
Por si fuera poco, otro que está averiado es el uruguayo Mario Regueiro. En principio, al experimentado mediocampista le diagnosticaron un desgarro en el gemelo de la pierna derecha, algo que había puesto en alerta a Schurrer, pero después el propio jugador aclaró que es sólo un golpe que le inmovilizó la zona y que no le permitió entrenarse en los últimos días. Por lo tanto, más allá de la preocupación que hilvanaron estas dos bajas, para el técnico, que el volante oriental se recupere rápidamente es un bálsamo. Aun así, es concreto que no estará presente en el cruce ante el Camionero.