Venía de dos triunfos con justicia, necesitaba ganar para seguir peleando un lugar en la Copa Libertadores, pero Lanús bajó un escalón en lo futbolístico ante los reservistas de Independiente con algunos refuerzos, y por eso el cero le cayó mal a todo el mundo que esperó hasta entrado el lunes a ver si valía la pena jugar en el irrisorio horario de las 22.10 de la noche. Faltó gente, pero los que apostaron se fueron con sabor agridulce de un empate sin goles y con la calculadora en la mano. Lanús irá el jueves ante Argentinos a las 20.15, no puede permitirse dejar puntos en el camino, depende de otros también y del propio Independiente en su final de la Sudamericana, volverá Mario Regueiro y se verá la recuperación ya que ayer mismo el plantel entrenó a las 18 en el polideportivo, dado que al reserva ante el “Rojo” se jugaba a las 17. Si bien Lanús extrañó el buen momento de Mario Regueiro y la salida más prolija de Luciano Balbi, hay momentos de los jugadores que se sienten como el caso de Sebastián Blanco y Agustín Pelletieri que no están como en otros torneos. Si a esto le sumamos que a Silvio Romero le encontraron la vuelta, que Santiago Salcedo no termina de acomodarse y que Gonzalo Castillejo debe jugar más minutos y no lo hace, hay cierta explicación de porqué Lanús no pudo llevarse la victoria.
Un día volvió Cano
Y pese a que sigue en carrera para la Copa, como dijo el DT Gabriel Schurrer, “todos comienzan de cero” apareció en el banco Germán Cano que fue exiliado por Luis Zubeldía y apenas había jugado poco en reserva. El delantero entró, fue parte de una jugada polémica en el segundo gol anulado, pero más allá de eso se notó su falta de fútbol a esta altura del torneo después de muchos meses de entrenar solo y ser rescatado por el actual cuerpo técnico.