Hacía seis años que Lanús no se imponía en el parque Independencia de Rosario y fue a buscar ser protagonista del Clausura ante un Newell’s necesitado, lejos de ser un equipo compacto. Y el “Granate” hizo mucho por llevarse algo y hasta ganar, ya que en la primera etapa llegó bastante de contra y con pelota parada, y cuando empató en el complemento de la mano de su mejor valor, Diego Valeri, -pero sin suficiente compañía- llegó la nueva expulsión de Santiago Hoyos que cambió el trámite y ese valor triplicado que pudo haber sido un gran resultado, se transformó en derrota sobre la hora y la bronca porque salió todo lo contrario a lo pensado y al ver cómo estaba el partido. Ahora habrá otra semana corta ya que el sábado próximo se medirá con Quilmes, con su promedio a cuestas, y está claro que Carlos Izquierdoz será la pareja en el fondo de Paolo Goltz, se verá si lo habilitan a Carlos Araujo -es decir podría haber, al menos dos cambios- y se supone que en el medio y adelante Gabriel Schurrer podría retocar nombres de acuerdo al rival de turno y por qué no, pensando en que el otro domingo -6 de marzo- tiene que ir a la cancha de Banfield, y el clásico tiene mucha importancia. Y habíamos señalado que dolió triple la caída en Rosario, al punto que solamente tras el encuentro habló el director técnico del Granate porque los jugadores buscaron rápidamente el micro para el regreso, pese a la abundante prensa partidaria que los acompañó hasta la cancha rojinegra.
No fue justo
Para Gabriel Schurrer “no fue justo el resultado por cómo estaba el partido, más allá de que en el mejor momento nuestro expulsan a Hoyos y con uno menos tuvimos que reacomodarnos”. El entrenador, antes de la tarjeta roja, había apostado a ganarlo con un par de cambios ofensivos, pero no esperaba que al experimentado defensor se le fuera otra vez de largo la pierna en una jugada innecesaria, lejos del arco. Schurrer lamentó las situaciones claras de la parte inicial que tuvo su equipo y afirmó que “no nos costó empatarlo, sino poder plasmar en la red lo que hicimos, aprovechar la ocasión, pero después en nuestro mejor momento viene la expulsión y todo se desacomoda teniendo en cuenta que es un marcador central”. “Tratamos de ordenarlos de nuevo y hasta tuvimos una posibilidad en la última jugada nuestra, pero el rival tuvo la suya y fue gol. Lanús jugó un buen partido, hay cosas para mejorar, pero una derrota sobre el final duele, se perdió y nada más. Lanús estuvo muy seguro defensivamente y buscamos el resultado, faltó convertir más, debemos continuar y mirar para adelante”, agregó. El plantel volvió al trabajo ayer en el polideportivo, hoy y mañana tendrá tareas físicas básicamente y el jueves un ensayo de fútbol para ir perfilando los once y ya sabiendo si habilitan a Araujo, que es el titular para el técnico aunque Rodrigo Erramuspe jugó dos buenos partidos hasta ahora.