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25 de junio 2012 - 21:37
Las familias de los campeones, presentes
Madres, padres y hermanos de los integrantes del plantel sufrieron y gritaron desde las gradas después de recorrer varios kilómetros desde distintos puntos del país para brindar su apoyo al campeón.
Se dice que detrás de todo gran deportista hay grandes padres, los hacedores del crecimiento de un atleta, y los familiares de la mayoria de los jugadores de Arsenal fueron alentados por su progenitores, hermanos, tíos, primos, además de las esposas e hijos o novias, que vivieron la gran fiesta del campeón en el Viaducto.

Esos fueron los casos de Rodolfo y Estela Leguizamón, padres de Luciano, delantero entrerriano del equipo de Gustavo Alfaro, quienes recorrieron 550 kilómetros para vivir a pleno el sueño del título de uno de sus hijos. "Estamos orgullosos de él, la verdad que no tengo palabras, se lo merece. Siento una alegria inédita porque lo sigo a todas partes, y con esta consagración es impresionante el cariño que nos demostró la gente del pueblo, porque nuestros celulares estallaron; no pararon de llamarnos y enviarnos mensajes para felicitarnos", destacó Rodolfo. Y agregó: "El estaba muy tranquilo antes del partido ante Belgrano, lo tomó con mucha calma, por lo que me dijo, al igual que sus compañeros, estaban sin desesperarse".

Por su parte, su madre Estela esbozó con lagrimas en los ojos: "Como mamá estoy muy gratificada con este logro de mi hijo. El se lo ganó. Tantas lesiones que tuvo, tantos esfuerzos, tantos partidos que a veces las cosas no se le daban y finalmente el premio llegó. Como hijo, Luciano es un sol; como hermano también; como papá el mejor de todos y como futbolista no opino, porque de eso se encargan los medios".

Una historia particular es la de Jorge Marciano Ortiz y sus padres, ya que hasta el estadio se acercaron algunos de sus hermanos, una tía y su mamá Ana, de 63, quien señaló emocionada: "Desde que me bajé de la platea que no puedo parar de llorar, porque me pone muy feliz ver a mi hijito triunfar así. Somos de Moreno y nos vinimos con toda la parentela a hacerle el aguante. Hace 45 años mi esposo jugó en Arsenal cuando vivíamos en Dock Sud, donde la peleamos de muy abajo, y la cancha era toda de tierra. Lo vimos crecer a este club".

Y sobre su hijo, puntualizó: "Son ocho hermanos y gracias a él pudimos despegar. El nos hizo la casa donde estamos viviendo ahora, nos sacó de todo lo que era pobreza, dificultades, es un gran hijo y se merece todo lo lindo que le está pasando".‹

Otra familia presente fue la de Iván Marcone, ya que estuvieron sus papás, su hermana, el abuelo, el tio y el primo. A sus 80 años, el abuelo de Marcone comentó emocionado: "Vinimos desde Isidro Casanova a verlo porque parece mentira que haya llegado este momento. Lo acompañamos siempre porque hizo todas sus inferiores en Arsenal, en todas las canchas. No tiene precio".‹

Asimismo, José Luis Marcone, el padre del joven, expresó: "Como padre es una alegria enorme, porque le costó mucho llegara hasta acá, y con la familia lo vinimos a alentar porque no sólo es un gran futbolista, sino una gran persona. Jamás nos habiamos imaginado este instante de ver todos los esfuerzos de nuestro hijo resumidos en uno solo. Durará por siempre esto".