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10 de agosto 2010 - 00:00
Los laberintos de una joven pintora lanusense
Pudo haber llegado a médica pero su destino llevó al arte a Noelia Lacroix
A la vecina de Lanús Oeste Noelia Vanina Florio Lacroix la vida la lleva por el camino del arte luego que por razones de salud abandonó la carrera de medicina en primer año para ingresar a Bellas Artes.

Dueña de una técnica particular, varios de sus trabajos sirvieron para ilustrar distintos libros. Uno de ellos, “El Cabildo”, luego de ser premiado, sirvió para ilustrar el libro “Antología del Bicentenario 1810-2010” publicado por la editorial Almaluz.

En el prólogo, “se apela al futuro, a la proyección de una Nación gracias al esfuerzo de sus creativos, de los artistas y de los que anhelan un mundo mejor”, dice la artista lanusense. Sus dibujos están realizados a partir de un punto, una sola línea y cientos de pequeños laberintos que recorren toda la hoja para darle la forma deseada.

A esos laberintos los rellena, mientras que a otros les da color o agrega líneas rectas cuando es necesario. Los elementos que utiliza son muy pocos, un pequeño atril, cartulina y varias microfibras, con las que traza las líneas que forman el dibujo deseado. Así, Noelia logró una singular técnica que la llenó de reconocimientos y premios.

Para Noelia el silencio no es adecuado para su tarea. Por eso, cuando dibuja necesita sentir ruido a su alrededor y entonces enciende el televisor o el equipo de música para acompañarse. Tampoco le molesta que la observen, al contrario, para ella, esas condiciones enumeradas son las ideales para la creación.