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13 de julio 2010 - 00:00
Luego de diez años asoma el puente Roca-Patricios
El cruce vehicular y peatonal entre Avellaneda y Barracas beneficiará a los barrios de Entre Vías y Tranquila
La proyectada obra del puente entre las avenidas Roca y Patricios para unir Avellaneda con Barracas y contribuir a descongestionar otros pasos sobre el Riachuelo, es un proyecto resurgido en el año 2006 que se anunció en 2007 a nivel nacional, pero recién tuvo el llamado a licitación por parte del gobierno porteño -encargado de la obra-, aunque tiene su historia porque en tiempos de la Alianza -año 2000-, ya se había pensado en el nuevo puente y asomaba como “una obra faraónica” criticada por la oposición de entonces, oficialismo de hoy. Se trata de un proyecto nada fácil, porque será un puente giratorio -al igual que se pensó hace una década-, con distintas opciones de subidas y bajadas pero que beneficiará a los barrios avellanedenses de Entre Vías y Villa Tranquila, además de aportar soluciones a unos 3,5 millones de personas que viven en la zona sur del Gran Buenos Aires. El proyecto será financiado por la Ciudad Autónoma -como hizo en las reparaciones de los puentes Alsina, Bosch y Viejo Pueyrredón- y tiene como fin alivianar el tránsito y disminuir la contaminación ambiental por la cantidad de gases que emanan de los vehículos que se atascan en los cruces hacia el conurbano bonaerense en las horas pico. Consultados vecinos de Entre Vías, sostuvieron que “de esta obra se viene hablando hace rato, claro que es interesante porque habrá mejoras en las calles de acceso, más gente y autos por un sector que hacia Avellaneda centro está poco cuidado. Veremos si además mejora la seguridad, porque los problemas acá y en Villa Tranquila no se solucionaron del todo”.
Plan integral
Para que la gente crea en el proyecto, se anunció que forma parte de un plan integral que también comprende la construcción de nuevas veredas en el sector ribereño; la revalorización de áreas verdes con plantación de árboles; incorporación de equipamiento urbano con luminarias, señalización horizontal y vertical para los autos, y de infraestructura para usuarios del transporte público”. Una a favor de los vecindarios, será que de noche tendrá una importante iluminación, contará con cuatro carriles -dos por cada sentido de circulación- y una vereda que compartirán peatones y ciclistas.