Pero el basural ubicado en Centenario Uruguayo, frente a la casa de Mirta, no es el único que existe en los alrededores del cementerio. Sobre la calle Almeyra, paralela a la entrada principal, otro basural de treinta metros de extensión se apoya desde la pared hasta la calle.
Aníbal vive desde hace treinta años allí, en Posadas y Almeyra, a metros del basural. "Con los vecinos hicimos más de treinta denuncias. Nos juntamos con otras personas de la calle General Pico, que está justo del otro lado, para presentar las quejas; pero no pasa nada".
Por su parte, desde el municipio conducido por Darío Díaz Pérez no sólo aseguraron estar en conocimiento de la problemática sino que la caracterizaron de "crónica". En este sentido, el subsecretario de Servicios Urbanos, Walter Ramella, consideró: "Sabemos del gran problema que significan los basurales del cementerio y estamos trabajando en ello. No sólo con las empresas de recolección de residuos sino que además trabajamos con maquinaria propia. Ese es uno de los basurales crónicos del municipio ya que es uno de los más dinámicos", sentenció el funcionario.