“Camino seguro”
Asimismo, Fossati aseguró que “si bien el hecho culminó en esa zona por la persecución policial que se llevó a cabo, el atraco en sí no pudo haber ocurrido en las calles que denunciaron, porque a esa hora ya no circula ninguna unidad por allí desde hace más de tres semanas”.
“Los delincuentes se subieron a robar a la unidad durante el camino que ellos consideran seguro, pero quieren hacernos creer que ocurrió en el trayecto que hacían antes para justificar sus decisiones ilegales, ya que no cuentan con permiso de la CNRT”, aseguró el vecino de Avellaneda.
El conflicto comenzó cuando los delegados de la Línea 10 -ante asaltos y hechos de inseguridad en los últimos meses- decidieron cambiar entre las 19 y las 5 de la mañana su recorrido por Estanislao del Campo, 12 de Octubre (ida a Capital ) y Lamadrid , y Ricardo Gutiérrez (hacia Wilde ) por ida y vuelta por Roca.
El hecho de inseguridad que reavivó la polémica fue protagonizado por cinco delincuentes armados, quienes asaltaron un colectivo de la línea 10 en Avellaneda y apuñalaron a una pasajera, pero en la fuga tres de ellos fueron detenidos por la policía tras un tiroteo, informaron fuentes policiales.
El hecho comenzó cuando cinco delincuentes amenazaron al chofer y a los pasajeros de un colectivo de la Línea 10.
La maniobra fue observada por otro colectivero que percibió movimientos extraños dentro de la unidad que conducía su compañero, por lo que decidió dar aviso a un patrullero que pasaba por el lugar.
Los delincuentes hicieron desviar el trayecto del colectivo y comenzaron a robarle a todos, pero uno de los pasajeros que trabaja como vigilador privado se resistió y comenzó a forcejear para que no le robaran sus pertenencias.
En ese momento se originó una intensa pelea de la cual participaron también otros pasajeros, uno de los cuales, una mujer de 40 años, recibió un puntazo en una de sus piernas y cayó ensangrentada al piso.