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21 de septiembre 2010 - 00:00
Nada de seguridad
Si bien “había líneas que tenían dos paradas en 50 metros de distancia, ahora tendrán como mínimo 100 o 200 metros”, se indicó, el objetivo de cambiar y dar más seguridad cayó en saco roto. La pretendida reubicación de paradas sobre Yrigoyen desde Aristóbulo del Valle hasta Carlos Gardel fue acatada por las empresas pero sus coches no pueden acercarse a la vereda frente al estacionamiento de vehículos -se supone que está prohibido sobre una ruta provincial- y el mentado “objetivo de la ordenanza de reordenar el tránsito y redistribuir la señalización, que es la primera vez que se legisla en el distrito”, según el director de Tránsito Alejandro Galoppo, parece a años luz de la realidad cotidiana de la ciudad.