Arsenal le puede contar a su gente que su primera vez fue contundente y que no dejó lugar a dudas, Terminó goleando por 4 a 1 a Godoy Cruz de Mendoza, uno de los cucos del Clausura que venía de ganar ante River por 2 a 1 en el propio Monumental. El equipo de Alfaro nunca había ganado de visitante en éste campeonato y se destapó con una goleada que da esperanza de que las cosas pueden cambiar, nada más. Los goleadores en la tarde-noche de San Luis donde el Tomba hizo de local fueron, Lisandro López, Adrián González y Mauro Obolo, con su doblete. Ahora, por la fecha 13 se viene Racing que anda de capa caída. Es un clásico de barrio aventuraron algunos. Arsenal nunca había ganado de visitante en el presente torneo y llevaba siete partidos sin ganar, su última victoria había fue cuando le ganó en Sarandí a su otro vecino de barrio, Independiente. Llegó seis veces y festejó cuatro mostrando una contundencia que le faltó en otros partidos donde también armó jugadas como para que el partido tuviera otro destino. Pero fue el sábado y el festejo es válido y el desahogo vale como para disfrutarlo en el largo viaje en bus hacia Sarandí. Aire Los tres puntos trajeron también un poco de aire y tomar, en lo posible, distancia con el fantasma de la Promoción que revolotea cerca, los números lo dan hoy por hoy apenas por arriba de River e Independiente cuando al comienzo de la temporada tenía una diferencia importante. De arranque, a través de una pelota parada enviada por Caffa, Lisandro López madrugó a la defensa y anticipó a Torrico poniendo el 1-0 a los 10 minutos para el visitante. Sorpresa hasta ahí. Pero ese golpe inesperado crecería aún más con el 2-0 marcado por Adrián González, luego de aprovechar otra falla en el fondo local, iban 20. Inmediatamente, el Tomba mendocino se fue a buscar el descuento y llegó cuando se jugaban 25 con una muy buena jugada que armaron Russo, Damonte y Navarro, el conjunto de Mendoza tenía tiempo para armar una reacción. La segunda mitad, con un Godoy Cruz jugado a buscar la igualdad aparecieron los espacios necesarios como para que el Arse aprovechara la contra. Obolo aprovechó por partida doble, primero a los 16 y luego a los 25, efectivo, es la palabra justa. Los números que se dieron el sábado no se manejaban a priori, ni en los visitantes ni en los locales, pero se dieron y Arsenal se vino pa’ casa con el sabor del deber cumplido.
Sólo un partido
Mauro Obolo el goleador de la tarde en San Luis, afirmó que “Sólo ganamos un partido” pero apuró en aclarar que “esta vez se dio todo y el equipo jugó muy bien y volvimos a la victoria luego de tantas fechas y luego de que algunos partidos merecimos más, y nos quedamos sin nada”. Esta vez Arsenal se mostró como un quipo entero, sólido y contundente a la hora de concretar en la red: “Por suerte se dio todo. hice dos goles, y el equipo jugó bien, ganamos después de siete partidos”, concluyó. Por su parte, Jorge Ortiz, rescató la importancia de sumar en un escenario que se venía tornando cada fecha un poco más oscuro: “Demostramos que seguimos vivos y peleando. Nos sacamos un peso de encima que ya molestaba mucho. Nos estábamos complicando nosotros mismos, ahora nos tenemos que recuperar jugando de local, en Sarandí. Si ganamos un par de partido al hilo nos acomodamos otra vez”. “Estamos contentos” reconoció el técnico Gustavo Alfaro. “Pocas veces se gana de ésta forma, con tanta contundencia, quizás la que nos faltó en otros partidos. Imagínense lo contentos que estamos al ganar de esta forma y luego de siete fechas”. La última victoria de Arsenal había sido en Sarandí ante Independiente por 3 a 0, pero de visitante no había tenido ese logro. La victoria vino luego de cuatro empates y tres derrotas. “No le ganamos a un rival cualquiera, le ganamos a uno de los equipos que lucha por los puestos de arriba y que estuvo, no hace mucho, en la Copa Libertadores. Y ganamos luego de un viaje accidentado que tuvimos”.
Viaje para recordar
El viaje hacia la ciudad de San Luis quedará en el recuerdo del Cuerpo Técnico y jugadores del Arse por lo accidentado que fue: El equipo de Sarandí debía llegar en avión al aeropuerto de San Luis pasado el mediodía del viernes. Pero el mal tiempo en la provincia impedía el despegue y el aterrizaje. Después de sobrevolar el aeropuerto por más 40 minutos en el avión les dijeron que estaba cerrado.