El casi medio millar de vecinos, fue recibido por un vallado y gendarmes, pero luego de reiterados forcejeos lograron trasponer el cerco y el secretario de Seguridad Ciudadana, Mariano Amore, recibió a 10 personas y renovó promesas de mejoras en la seguridad, al tiempo que les manifestó que los nuevos patrulleros asignados están siendo pintados, por lo que en pocos días más recorrerán las calles. La gente, pidió que "se tomen las medidas adecuadas y urgentes", e intentarán llevarle al intendente una lista de reclamos y soluciones, como "colocar más cámaras, más policías, y mayor compromiso de su parte como por ejemplo sucede en Tigre".