Un nuevo informe de Greenpeace llamado Cueros Tóxicos II, reveló que una curtiembre de Avellaneda "está desechando sustancias peligrosas en cantidades 12 veces superiores a las permitidas, y que otra empresa enterró la misma sustancia en lotes privados en el Arroyo Sarandí violando la ley vigente".
En tanto, integrantes de la entidad procedieron a bloquear el caño de desagüe de la curtiembre como señal de protesta dado que "pone en riesgo la salud de las personas que viven en la zona", dijeron; y luego llevaron la llave del bloqueador a la Casa Rosada para reclamarle al jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, que se termine con la contaminación.