La situación fue denunciada oportunamente a las autoridades correspondientes, luego que esos individuos amenazaran a un frentista que les recriminó esa actitud.
También, la gente del barrio recordó que hace unos tres meses fueron inauguradas una hamaca y una calesita para uso de personas con discapacidades distintas, pero los juegos “están rotos e inutilizados”. Preocupados por el estado de los mismos, los vecinos reclamaron en el corralón municipal aunque la respuesta resultó que “fueron colocados por la Provincia y ella debe repararlos”.
Junto con esos dos juegos que se distinguen a la distancia por estar pintados de blanco, se inauguró una rampa para acceder a los mismos, aunque la misma quedó sin terminar y se está desmoronando porque “no se levantó la pared lateral de contención”, dijo un visitante de la plaza Arias que todos los días se reúne con otros amigos para charlar.
Otro de los reclamos fue en torno a los basureros colocados oportunamente y que, como los postes que los sostenían no fueron tratados convenientemente, los mismos se quebraron en la base.
Como un detalle de la falta de atención que sufre el lugar, pusieron de relieve que la ermita que resguarda la imagen de la Virgen de Luján inaugurada hace unos 22 años nunca fue repintada, al igual que el mástil, en cuyo tope flamea una bandera muy pequeña.