El hecho, había tenido un antecedente al año anterior, esa vez fue sólo una máquina la cual fue repuesta por la ayuda de padres de un colegio capitalino, pero ahora, según el relado de Lidia Scribano, titular del centro, "entraron por una banderola, después rompieron la puerta, que ahora estamos tratando de reparar y ver si podemos tener una nueva, se ve que se descolgaron con sogas desde el techo y se llevaron las dos máquinas de mesa, los cables de electricidad y las bolsas listas para entregar. Pero algo pasó, porque no se llevaron las estufas nuevas que compramos con tanto esfuerzo".