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18 de octubre 2011 - 23:20
San Telmo, con toda la alegría de la vuelta a casa
Con presencia política resumida en la figura del intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, con el padre Francisco Alveiro, el párroco de la Isla Maciel quien con la camiseta azul y celeste bendijo las instalaciones del estadio
Desde aquél 11 de febrero de 2006 pasaron cinco años y ocho meses y 116 partidos. Esos incidentes entre San Telmo y Talleres de Escalada, que terminó con incidentes, marcó el final de una etapa para un club que no volvió a jugar en su Osvaldo Baletto hasta el último sábado cuando el estadio reabrió sus puertas de manera oficial. Así anduvo de barrio en barrio, desde Parque de los Patricios hasta Agronomía, hasta que por fin llegó el día más esperado.
Por eso, la Isla Maciel se vistió de gala para hacer de este sábado 15 de octubre una jornada inolvidable. Una jornada que arrancó muy temprano, con socios que hasta pasaron la noche en el predio para darle los últimos retoques al escenario, con toda una barriada convulsionada que latió nuevamente al compás de una pelota de fútbol, con viejas glorias como Roberto Minutti que fue agasajado de manera especial, con presencia política resumida en la figura del intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, con el padre Francisco Alveiro, el párroco de la Isla Maciel quien con la camiseta azul y celeste bendijo las instalaciones del estadio y con tres mil quinientas almas en las tribunas. Una jornada que se cerró con un partido de fútbol, un empate en cero ante Almagro que, en definitiva, pasó a un segundo orden y no empañó la fiesta de toda la familia candombera.
Y si bien casi ninguno de estos futbolistas del actual plantel de Facundo Besada había tenido la posibilidad de jugar en la cancha de San Telmo, la excepción es el lesionado Rafael Viotti, todos coincidieron en la importancia de volver al pago para jugar en casa propia de ahora en adelante. Como el capitán Julio Caldiero quien aseguró que “para la gente y, por ende, para todo el grupo, esto es muy importante. Toda la semana se vivió de una manera diferente y el entusiasmo de los socios, hinchas y vecinos se nos contagió a nosotros”.
En materia futbolística, el empate dejó como saldo una actuación interesante en el primer tiempo. “Con la localía estoy seguro que vamos a hacernos fuertes y nos van a respetar mucho más que antes”, agregó el capitán Caldiero.