La crisis parece profundizar sus grietas en el plantel de Talleres. El elenco de Remedios de Escalada cayó ayer por 2 a 0, en condición de local, ante Argentino de Merlo. Resultado que hizo inevitable la salida del entrenador Osvaldo Ruggero, quien la semana pasada había optado por renunciar tras la derrota frente a Luján en la Basílica y a las pocas horas la dirigencia lo convenció para continuar en el cargo. Sin embargo, pese a que el técnico buscó rotar a sus jugadores y utilizar un nuevo esquema, el Tallarín perdió y está vez no hay marcha atrás con la renuncia.
El club albirrojo mostró una pobre actuación. Sin ambición y con escasez de ideas, el local se vio abstraído ante la precisión del rival de turno. Argentino fue simple, elegante con la pelota, y golpeó en los momentos justos. Por eso, tras el tanto de Diego Jaime en el inicio del segundo tiempo y de Pablo Verdún, poco después, socavaron las chances del dueño de casa. Imposibilitado de revertir el panorama, Talleres se consumió en los nervios y la impotencia.
La caída fue la tercera de forma consecutiva y hace cinco compromisos que no conoce lo que es ganar. Situación que evidencia su precipitado estancamiento en la tabla de posiciones, donde se ubica en el quinto lugar con 47 puntos, lejos de lo más alto y cada vez con más competidores detrás en busca de un puesto de privilegio en el octogonal final rumbo a la Primera B Metropolitana.