El plantel de Talleres continúa con los entrenamientos de cara a un nuevo compromiso, en este caso por fecha 18 (penúltima de la primera rueda), cuando el lunes, a partir de las 17 enfrente a Midland, en Libertad, buscando permanecer en lo más alto de la tabla de posiciones. Los dirigidos por Norberto D’Angelo harán en la presente jornada un trabajo basado en lo futbolístico, y allí el entrenador comenzará a decidir los titulares que saldrán a defender la punta. Vale destacar que los dos ausentes en el triunfo ante Alem, Juan Ferreira y Agustín Pagliere, ya cumplieron con las sanciones que les había impuesto el Tribunal de Disciplina, y están para volver. Lo que debe definir D’Angelo es si lo harán de entrada o no. Las probabilidades serían en mayor medida en favor del “Pelado” Ferreira, quien volvería en lugar del “Pastor” Viqueira, en tanto Pagliere ocuparía un lugar en el banco de suplentes, dada la buena actuación que tuvo en el último partido el juvenil Javier Pérez. Más allá de esto, el buen clima que reina en el plantel es palpable, y a esta altura de los hechos no se piensa en otra cosa que terminar el año (se habrá jugado entonces la tercera fecha de los desquites ante Liniers), en el lugar de privilegio. que le permita pasar unas vacaciones de los más distendidas.
Goleador ovacionado
Cuando el domingo pasado el auxiliar levantó el cartel con el número 9, indicativo de que dejaría la cancha Ezequiel Cérica, una estruendosa ovación partió tanto desde las populares como de la platea, lo cual sin dudas hizo emocionar al delantero. Por eso fuimos en su búsqueda, para conocer su opinión sobre el gran cariño que le profesa el hincha de Talleres, y para hablar sobre este buen presente del conjunto Albirrojo. “La verdad que el domingo viví un momento muy lindo, casi increíble -cuenta el Búfalo-, ya que la gente se portó de manera excelente conmigo desde que llegué, pero quizá no esperaba tantos aplausos, sobre todo sabiendo que no había convertido goles en ese partido”. El público, juez implacable, premió ese tremendo esfuerzo de ir, siempre ir, con una gran capacidad de sacrificio y voluntad a cada pelota, aún las que parecen perdidas. Por ello, Ezequiel Cérica se siente “muy agradecido, y esperanzado en que vamos a terminar el año peleando allá arriba, algo que nos impusimos de entrada”. Respecto de su excelente estado físico, que le permitió correr durante todo el tiempo que estuvo en el campo, dijo: “Por suerte superé un problemita que tenía de pubialgia, y eso se notó, pero espero que con el correr de los partidos pueda estar mejor todavía”. Finalmente, le comentamos que los jugadores de Alem habían manifestado que perdieron con el campeón de la categoría, a lo que, mesuradamente, Cérica dijo: Ojalá Dios nos ayude y sea así. Sabemos que falta mucho, hay que ir partido por partido, y ahora pensar solamente en Midland, un equipo que si bien no viene de la mejor manera, en su cancha es muy complicado”.