El objetivo era, para darle valor al punto de local frente a Excursionistas, ganarle de visitante a la UAI Urquiza, como modo fundamental de continuar prendido arriba. Y Talleres cumplió, y si ese triunfo sufrido, apretado, con dos veces abajo en el tanteador tuvo su enorme valor en la tarde del sábado, más lo tuvo 24 horas después, cuando las noticias indicaban que tanto Liniers (ahora 15 puntos) como Laferrere (14) habían salido airosos de sus respectivos compromisos. Está linda la C, con equipos que parecen afirmarse en lo más alto, y otros que vienen de “atropellada”, como Central Córdoba y algún otro “tapado” que va a dar pelea. En ese grupo se ha posado el equipo de Remedios de Escalada, que por historia, nombres y ambiciones, está llamado a ser un gran candidato. La chapa está, pero hay que seguir lustrándola antes de exhibirla plenamente. Por ahora, todo es un bosquejo de intenciones, con algunas ratificaciones por qué no, pero también con incertidumbres que, más que nada, envuelven al hincha y no tanto a los protagonistas. Ellos están más confiados quizá, en que muy pronto va a aparecer el Talleres que la gente quiere ver, protagonista principal en cada juego. Por ahora, y con sólo atisbos, mirando el vaso medio lleno, hay que decir que es positiva la capacidad de remontar resultados, ya que ante Excursio estuvo dos veces abajo y frente al ex FC Urquiza ocurrió lo mismo, con la salvedad de que en esta ocasión hasta se dio vuelta el marcador, para retirarse Villa Lynch con los 3 puntos en el bolso. Además, se abre de a poco el abanico de goleadores, ya que Ezequiel Cérrica no debe llevar esa pesada mochila, sino que siente que tiene en Gastón Viqueira un “socio” más que respetable para inflar redes rivales. Se anotó a la vez uno que debuta en la red, Marcos Doracio, el pibe de Villa Fiorito que tuvo la responsabilidad de reemplazar al lesionado Raúl Pérez, y un defensor, el retornado César “Kiko” Acosta (en la foto, gentileza de Prensa del club Talleres), quien cumplió la fecha de suspensión y decretó la victoria que pone al Tallarín a dos unidades de Liniers, metiendo una enorme presión. El próximo sábado a las 13 (anoche se definía en AFA), la cita será en Timote y Manuel Castro ante Sacachispas, oportunidad más que propicia para continuar creciendo, no sólo en los números, sino también en el volumen de equipo que se espera y que aún no ha aparecido en la dimensión que se espera. Gastón Viquiera logró su tercera conquista en el torneo, algo que no es poco para un volante, que incluso más de una vez se prodiga para ayudar defensivamente. Tras el choque frente a UAI Urquiza, el “Gato” comentó que “una vez más nos vimos superados por un gol casi de entrada, y tuvimos que remontar, por suerte se me abrió el arco de nuevo, y después del 2 a 2 pusimos la actitud necesaria para poder ganarlo”. Asimismo, coincidió con nuestra opinión en cuanto a que el equipo todavía no desplegó el fútbol que espera la gente, pero también reconoció que “a pesar de esas lagunas que por momentos tenemos, después ponemos el temple necesario para torcer la historia, y esta vez lo conseguimos”. Javier Pérez, que tuvo su bautismo en la Primera, dijo después que “al principio no pude ocultar los nervios por ser el primer partido en la Primera, pero después con la confianza que en todo momento me dieron mis compañeros y el cuerpo técnico, me fui tranquilizando y creo que pude hacer lo que el técnico me pidió”.