Ciclo nuevo en Talleres. Se respira aire fresco en Remedios de Escalada. El flamante entrenador Hernán Bochini, hermano del ídolo de Independiente, se calzó el buzo de técnico y ya puso manos a la obra para tratar de levantar a un equipo que viene en franca caída libre y que tiene como objetivo, ya con la chance del ascenso directo lejana, al menos clasificar al Reducido por una Promoción a la Primera B Metropolitana. “Habrá que trabajar mucho en la parte anímica, que es la más goleada en estos casos. El plantel tiene mucha calidad y con jugadores de jerarquía. Lo que hay que revertir son los problemas en el ánimo”, señaló en su presentación.
Conocedor del club al haber estado como ayudante de campo de Ricardo Rodríguez cuando el actual DT de Defensa y Justicia tuvo su paso por la institución albirroja entre 2008 y 2010, entiende a la perfección cuáles son los objetivos del Tallarín y propone cómo encausar al plantel. “Tenemos que focalizarnos en la meta de mantener nuestro lugar en la vanguardia. No quedan muchos partidos, pero este equipo ya salió adelante en este mismo campeonato cuando no venía bien y se puso a la par de los de punta”, destacó.
Y puso como ejemplo el encuentro pasado cuando cayó por la mínima diferencia ante Dock Sud, de visitante. “Pese a la derrota, ya había otra actitud. Eso es lo que debemos fortalecer”, remarcó Bochini.