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03 de mayo 2013 - 15:01
Vecinos transformaron un basural en un santuario
Cansados de convivir con una montaña de desechos en las calles Echeverría y Cangallo, apelaron a la fe e instalaron una imagen de la Virgen de Luján. Hasta el momento, se registraron excelentes resultados.
En Wilde Oeste, los vecinos se movilizaron y convirtieron lo que era un basural crónico en un santuario religioso, ya que colocaron una ermita de la Virgen de Luján en la esquina de las calles Echeverría y Cangallo y -de esta manera- lograron erradicar una práctica ilegal que afectaba a una gran parte de los habitantes de la zona.

La iniciativa nació de la mano de los miembros de la organización vecinal 22 de Agosto, que reúne a quienes dedican parte de su tiempo para diseñar políticas que ayuden a mejorar el barrio a través de acciones solidarias.

Según explicó Leonel Núñez -referente de la entidad barrial- "los vecinos querían poner una Virgen porque había un basural a cielo abierto que contaminaba la zona".

En ese sentido, agregó que "siempre lo limpiaban pero los desechos se volvían a acumular en poco tiempo, debido a que esa esquina se encuentra cerca del límite con Bernal y, desde esa localidad de Quilmes, cruzaban los carros con basura y descargaban los residuos".

Asimismo, Núñez manifestó: "Afortunadamente, la ermita frenó el basural y ahora la esquina luce mucho más limpia. Nunca vi algo así, los vecinos se turnaban para cargar la Virgen en todo el recorrido que hicimos, desde la parroquia Nuestra Señora de La Paz hasta Echeverría y Cangallo. Algunos lloraban de la emoción", remarcó.

Homenaje

Los vecinos participaron también en una peregrinación por las calles de Wilde, en la que se llevaron a cabo varias actividades entre las que se destacó la colocación de una placa recordatoria al Padre Eliseo Morales, un cura tercermundista muy identificado con el trabajo social en toda la región.

La placa fue colocada en la esquina de Yapeyú y Campichuelo. De acuerdo a la descripción de los promotores de la iniciativa, "Eliseo fue un promotor del bienestar del barrio, un cura obrero muy identificado con los humildes y también muy querido por todos los vecinos".

Luego de estas actividades festivas, los miembros de la organización vecinal 22 de Agosto participaron de un almuerzo popular con referentes de organizaciones sociales, instituciones locales y representantes de la Municipalidad de Avellaneda.