A Victoriano Arenas le dolió mucho más de lo que aparenta la caída en casa ante Juventud Unida. Es que el elenco de Valentín Alsina se había puesto en ventaja rápidamente pero no supo mantener el resultado que le brindaba los tres puntos y finalmente cayó frente a un rival fortalecido anímica y mentalmente. Fue un 2-1 que imposibilitó que el conjunto que conduce Carlos Di Ciancio ascienda en la tabla de posiciones, pues se estancó en los 24 puntos, en la medianía de las estadísticas, muy lejos de los 42 con los que lidera Fénix, quien ayer superó sin problemas 3-0 a Claypole en condición de visitante.
Por lo pronto, en lo que respecta al Celeste, la falla estuvo en la confianza, pues luego de unos primeros minutos con mucho dinamismo y ejerciendo una gran presión sobre el mediocampo del adversario, consiguió abrir el marcador de la mano de Alan Ruiz Díaz. Sin sobresaltos y con un fútbol de alto vuelo pese a las limitaciones, el equipo local sacaba a relucir su mejor juego y dejaba sin posibilidades de reacción al rival de turno. Pero se durmió, perdió el ritmo y le brindó la chance que no esperaba a Juventud Unida.