La semana pasada la entidad gremial, junto a 200 vecinos, concretaron un abrazo solidario y una suelta de globos para advertir sobre esta situación y exigir que el área no cierre.
El director del nosocomio, Pedro Dragone, señaló que el servicio “prácticamente no funcionaba” debido a un déficit en la cantidad de médicos que hacen falta para cubrir los servicios.
Explicó que los pacientes que se recibían eran mínimos y en la gran mayoría de los casos debían ser derivados en manera urgente a otros hospitales, poniéndose en riesgo su vida.
Dragone aseguró que seguirán atendiendo “como siempre” los partos en término; mientras que los nacimientos prematuros y de alto riesgo se utilizará el “Corredor Sanitario” creado por el Ministerio de Salud, y se los derivará al Oñativia y al Meléndez.
“Desde el hospital hemos tratado de optimizar nuestros servicios, de hecho la cantidad de partos ha aumentado significativamente. Hace dos años teníamos un promedio de 800 por año y en 2016 la cantidad de nacimientos fue de 1505, casi duplicando los índices de años anteriores”.
En tanto, la cartera sanitaria bonaerense anunció que realizó una convocatoria de 260 residentes a preinscribirse “para cubrir los planteles de las áreas donde más se necesitan recursos humanos”: Neonatólogos, Pediatría, Enfermería, Tocoginecólogía y Obstetricia.