12 de septiembre 2014 - 08:55
Al mal tiempo, mala cara
La lluvia registrada días atrás desnudó las serias deficiencias de infraestructura urbana que padece el distrito.
al mal tiempo, mala cara
En Almirante Brown ya nadie se atreve a mencionar el viejo refrán que reza "al mal tiempo... buena cara". Con la tormenta que se registró de los últimos días, los anegamientos se multiplicaron como así las quejas y las críticas, que estuvieron a la orden del día.

Vecinos de Rafael Calzada, Burzaco, Longchamps, Glew o Ministro Rivadavia fueron algunos de los que levantaron su voz. En Claypole, en tanto también hubo bronca por el corte de energía que sufrieron.

Con calles intransitables y algunos con el agua dentro de sus viviendas, volvieron a reclamar al municipio de Almirante Brown la concreción de obras hídricas, zanjeo, limpieza y motonivelado de las calles de tierra.

En ese sentido, el blanco predilecto de los dardos fue el ex intendente Darío Giustozzi -al que ayer le aceptaron finalmente su renuncia-, a quien endilgaron "haberse dedicado a plantar palmeras".


Brown profundo

Quienes viven en las inmediaciones de Dardo Rocha y Falucho, en Rafael Calzada, aseguran que cuando comenzaron a construir las cloacas rompieron los caños de desagües que ellos había colocado. La obra quedó paralizada y ellos se inundan con cada lluvia porque nadie reemplazó los desagües.

La situación se repite en Pasaje San Juan y Jorge, donde los vecinos compartieron fotos en las redes sociales de los desagües obstruidos y el hundimiento del pavimento, "con la esperanza que alguien se apiade de nuestro barrio que ha sido olvidado a lo largo de todos estos años".

El agua y el paso de algunos vehículos que lograron zafar del anegamiento, generaron un paisaje desolador en la calle Lescano, entre Acosta e Irizar, en Ministro Rivadavia, donde hubo serias dificultades para salir. La esquina de San Martín y Garín, en Longchamps, fue otro signo de la realidad que viven los contribuyentes.

Sumado a las intensas, la construcción de una planta de tratamiento cloacal en el barrio San Francisco de Rafael Calzada -iniciada hace cinco años- terminó por destruir los desagües y la propia calle Mendoza, entre Falucho y Gorriti, lo que terminó por aislar al barrio, en donde sus pobladores enumeran un sinfín de "desgracias": no tienen agua potable, escaso alumbrado e inseguridad.

La cantidad de agua y el desborde del arroyo San Francisco ocasionó inundaciones en varios tramos de la avenida San Martín y una situación similar se vivió sobre Alsina y French en Claypole, donde el agua ingresaba a las casas por los pluviales.

Los pedidos de limpieza que desde hace un mes hacen los frentistas no se escucharon, por lo que El Cóndor y San Martín también quedaron bajo el agua. Personal municipal llegó al lugar, pero se fueron "sin hacer nada".