La piloto de Monte Grande Gisela Segade Sánchez tuvo un aceptable debut en la Clase 2 del Turismo Pista en La Plata con un 15º lugar, luego de entremezclarse en el pelotón de punta y ubicarse en el quinto puesto, hasta que un roce con Martín Hermida la retrasó. El Fiat Uno que conduce la joven piloto se comportó en pista sin inconvenientes y con el sello del equipo campeón, el Oliverio Competición. Segade Sánchez dialogó con este medio sobre esta alentador participación y proyectó lo que resta del año en la categoría, que tendrá su próxima carrera el 5 de septiembre en Olavarría. “Estuve muy conforme y muy segura, el auto es tranquilo y dominable, con caja relacionada. La idea es completar el campeonato desde la 6º fecha hasta la 13º, y aspirar a ascender de categoría y poder correr en la Clase 3 para luego dar el salto al Turismo Nacional. No me siento inferior a nadie ni diferente por ser mujer, voy a pelearle a todos los pilotos de igual a igual las carreras. Quiero revancha entre todos los hombres que participan del Turismo Pista”, remarcó la joven con seguridad.
Autos clásicos
A su vez, la volante de Monte Grande expresó su intención de poner un auto a punto -probablemente un Ford Falcon-junto a su novio, y la familia de él para disputar el Gran Premio Histórico del Automóvil Club Argentino, una competencia muy singular por la tradición que tiene y porque se trata de autos clásicos. La joven aclaró que aún no saben si completarán el recorrido en el Sur, pero de todos modos se animarían a la peculiar travesía. De esta manera se sumará al batallón femenino encabezado por la experimentada Delfina Frers y Marily Trincavelli Schwander, quienes dirán presente con un Alfa Romeo Giulietta TI. Respecto de las mujeres que compiten en el automovilismo nacional, la joven sureña señaló: “Estoy muy feliz que de a poco nos vamos sumando a diferentes categorías y está perfecto que las mujeres incursionen y crezcan en este deporte que siempre domina los hombres. Yo no le tengo miedo a los prejuicios porque adentro de la pista somos todos iguales. No tomo esto como un hobby sino como una actividad profesional a la que aspiro seguir creciendo y mejorando. Por suerte toda mi familia me apoya”. Su padre está orgulloso de ella y según la joven promesa femenina, no imaginaba este presente de Gisela, a quien siempre acompañó en su camino a convertirse en una de las mujeres de mayor proyección en la Argentina. “Mi papá me felicito porque hemos luchado mucho en lo económico para llegar a donde estamos. He resignado viajes, fiestas, cumpleaños por el automovilismo y siento que todo ese esfuerzo valió la pena, por eso quiero agradecer a Jorge Oliverio, a la familia Doce, a mi novio y a mis patrocinantes por estar siempre conmigo y ayudarme a cumplir este gran sueño”, concluyó.