08 de abril 2011 - 00:00
Banfield, sin García ni Carrusca ante River
Sin poder acordar su próximo contrato, el goleador García fue separado del plantel profesional.
La separación del plantel profesional del delantero Cristian García, quien todavía no llegó a un acuerdo para renovar su contrato que vencerá en junio próximo, convulsionó la vida del Club Atlético Banfield justo en la semana previa al duro choque de mañana con River -uno de los dos punteros- contra quien el Taladro buscará recuperarse de la última caída y afianzar su intención de pelear por el Torneo Clausura. Para colmo, Sebastián Méndez no podrá contar con Marcelo Carrusca debido a que el mediocampista sufrió una distensión y quedó descartado para el encuentro de mañana en el estadio Monumental, que comenzará a partir de las 20.20. Con esas bajas, el probable equipo que Sebastián Méndez pare en cancha será Enrique Bologna, Julio Barraza, Mauro Dos Santos, López o Delfino, Marcelo Bustamante, Marcelo Quinteros, Maximiliano Bustos, Diego De Souza, Jonathan Gómez, Jorge Achucarro y Facundo Ferreyra. El alejamiento del goleador García es un caso que puede marcar una nueva tendencia en el fútbol argentino porque son cada vez más los jugadores que tienen problemas a la hora de negociar la extensión del vínculo que los une a las instituciones en las que juegan, y como consecuencia de sus pretensiones económicas, muy diferentes a la idea de inversión que manejan los dirigentes, resultan marginados. En junio finaliza el pacto que liga a García con la entidad y si no se llega a un acuerdo, el delantero quedará en libertad de acción y podrá disponer libremente de sus derechos federativos. Con la intención de lograr una prórroga laboral, el club negoció con el jugador desde mediados del año pasado, según comentó el presidente Carlos Portell. “Comenzamos las gestiones y no pudimos avanzar en nada, así que la Comisión Directiva tomó la determinación de decirle al cuerpo técnico que Cristian (García) practicara con el equipo alternativo”, relató el mandamás, que si bien no habló de números concretos, dejó claro que lo reclamado por el “Ruso” es una suma “altísima”. “Pidió un 25 por ciento menos de lo que percibía Erviti, que era el sueldo más alto que pagábamos hasta que lo vendimos a Boca”, explicó el presidente. No obstante, Portell aclaró que la situación se puede resolver “rápidamente”, si García, junto con su representante, Alberto Lavalle, basan sus pretensiones en “cifras lógicas”. Por su parte, el jugador mendocino desmintió la versión del presidente y manifestó su tristeza por la situación que le toca vivir en la actualidad. “Lo que pedimos es lo que yo creo que me merezco”, sostuvo el delantero, que llegó hace nueve años a Banfield, donde realizó una prometedora carrera en las divisiones inferiores. “Hace un año, pedimos con mi representante un monto de dinero, hoy me toca jugar de titular, hacer goles y sigo pidiendo lo mismo. Sin embargo, los dirigentes no quieren llegar a un acuerdo”, relató. Pese a que Portell manifestó que la situación se puede subsanar en favor de la continuidad del joven artillero, todo parece indicar que si no modifica su postura, el “Ruso” dejará de vestir la casaca verde y blanca al finalizar el torneo. En este escenario, García se considera “desvalorizado”, pues se encuentra marginado del plantel profesional y entrena con la Reserva. “Vuelvo a sentir la mismo que sentía durante el primer año que vine a Banfield, cuando casi tengo que volverme porque el club no me conseguía un lugar donde quedarme”, recordó. En el medio, un cuerpo técnico ubicado en una posición incomoda, obligado a obedecer la decisión de la Comisión Directiva que lo obliga a prescindir al autor de los últimos tres goles de Banfield en el Clausura.