Vecinos del barrio San Lucas de Claypole verá concretarse su antiguo anhelo de contar con agua potable, lo que beneficiará a unas 5.000 personas. La empresa estatal AySA (Agua y Saneamientos) y funcionarios del gobierno de Almirante Brown participaron de una asamblea abierta en la que daban los detalles de la obra que se ejecutará en el marco del programa Agua + Trabajo.
Del encuentro participaron referentes vecinales, la Junta Vecinal Independiente de Claypole, del Galpón Cultural y del Foro Hídrico y Saneamiento Ambiental de Almirante Brown. Allí se anunciaba que la extensión de la red demoraría entre seis y ocho meses.
Desde el Foro Hídrico advirtieron, sin embargo, que “aunque esté terminado el tendido, esto no significa que se pondrá operativo de inmediato, ya que depende de la finalización de las obras que AySA está encarando hace dos años en Glew, respecto a la batería de perforaciones al acuífero Puelche y planta potabilizadora que luego alimentaran a estas cañerías”.
Por ello, los vecinos plantearon a las autoridades presentes la necesidad de mantener y mejorar la asistencia gratuita de agua potable, a través de una cisterna para minimizar el impacto, sobre todo en el verano que se aproxima. Denunciaron que actualmente la distribución es “irregular”.
Finalmente, se recordó la necesidad de encarar simultáneamente las obras de agua, cloacas y plantas de tratamiento, tal como se habían planificado por Aguas Argentinas, lo que se modificó en 2003 con la llegada de Néstor Kirchner al poder, quien fijó que primero deberían hacerse las obras de agua.