15 de febrero 2011 - 00:00
Cambio de roles en la víspera del clásico
Los Andes trabaja con el entusiasmo de haber ganado, mientras que Temperley siente la presión de la derrota
v El Milrayitas volvió a trabajar con tranquilidad y piensa en el clásico.
Los Andes logró cortar el maleficio de 23 partidos sin victorias con el gran triunfo 3 a 1 ante Platense, justo en un momento clave de la programación de la B Metropolitana para trabajar con tranquilidad esta semana. Si bien el Milrayitas pudo sumar en los dos encuentros de 2011, esta victoria es una gran motivación para pensar en seguir la racha en la próxima presentación del certamen, frente al clásico rival de barrio, Temperley. El balance ante el Calamar fue inmejorable para el equipo de Mario Rizzi, ya que dos de los cuatro refuerzos que arribaron convirtieron goles, como los casos de Gandarillas y Burzac, y también convirtió su primer gol Maximiliano Barreiro, por lo cual la alegría para el joven jugador fue doble. En diálogo con este medio, Barreiro expresó su felicidad en torno al primer triunfo de Los Andes en seis meses: “Estamos muy felices por el triunfo, y relajados también porque nos sacamos una presión muy grande de encima, sobre todo al jugar de local. Por cómo se dio el partido el triunfo fue justo, sentí que jugamos muy bien y el técnico y la gente quedaron conformes. Antes de entrar a la cancha sabíamos que 23 partidos era una eternidad y un número muy fuerte. Por ello nos matamos en la cancha para poder ganar y se dio”. No obstante, Barreiro destacó el trabajo de Mario Rizzi y remarcó: “Para llegar a este triunfo se trabajó mucho durante la pretemporada. Estuvimos muy bien, físicamente estamos todos 10 puntos y la verdad que esto se debe al trabajo constante. Empezamos un año nuevo, con técnico nuevo, cuatro refuerzos de calidad y que jugaron en varias categorías y en el exterior entonces todo eso suma y por eso llegamos a este resultado. Esperemos seguir haciendo las cosas bien, Rizzi nos mentalizó para hacernos fuertes y revertir el momento”. Asimismo, el joven defensor ex Boca destacó que Los Andes extrañó a Cirillo pero se hizo fuerte con la delantera que jugó y señaló: “Nosotros tenemos un plantel muy grande y pensamos siempre en quienes están, y los que jugamos el sábado pensamos en que a cualquiera que le toque entrar o reemplazar a un compañero por lesión, debe hacerlo para romperse el alma por la camiseta. Obviamente esperamos contar con Dami pronto para seguir nuestro camino hacia la mejoría constante”. Finalmente, el defensor aseguró que su primer gol lo colmó de alegría y concluyó: “El gol me dejó contentísimo porque mi alegría fue doble porque cortamos la racha y porque pude convertir por primera vez, algo que para un defensor es importante. Siempre que le pueda aportar lo mejor al equipo el gol será bienvenido”.