Además consideró que "nuestro pueblo necesita de la verdadera paz fruto de la justicia, una justicia demasiado largamente esperada, que solo puede ser suplida con el amor, con la fe de nuestro pueblo que busca algo de consuelo en los santuarios, lugares de paz, de acogida, de oración, de silencio, de escucha, de bendición".
Al término de la misa, cientos de personas pudieron acariciar por primera la imagen de la Virgen, gracias a la estructura a modo de "pasarela" que se erigió.
La "Expo María" contó con stands que recrearon la vida y vocación de la Virgen hasta la advocación de Nuestra Señora de la Paz.