En primer lugar, los controles se localizaron en Llavallol, donde se realizaron tres clausuras -dos sobre la calle Luzuriaga y una sobre 1º de Mayo- por venta de bebidas alcohólicas sin contar con la licencia del Registro de Bebidas Alcohólicas (ReBA).
Luego, los controles se trasladaron hasta la avenida Antártida Argentina, donde se clausuró un local dedicado al esparcimiento nocturno por permitir el ingreso de menores al recinto, y un kiosco por venta de bebidas alcohólicas sin contar con la licencia del ReBA
Finalmente, los inspectores municipales realizaron cuatro nuevas clausuras: dos talleres textiles, una despensa y un local de venta de automotores. En todos los casos se debió a la falta de la habilitación comercial. Además, en el caso del negocio automotriz, se vio agravado por ocupación de la vía pública.