Propiedades desvalorizadas, veredas rotas, basura, riesgo de accidente, ruidos molestos y contaminación ambiental, son algunos de los perjuicios que soportan a diario los vecinos de Claypole que viven en las inmediaciones de la terminal de colectivos de la líneas 500 y 583, y que a pesar de los reclamos que elevaron a la Municipalidad de Almirante Brown y a la delegación municipal no han obtenido una respuesta que mejore su calidad de vida. El problema se agrava si se tiene en cuenta que hace unos meses, uno de los micro que transitaba en contramano -algo habitual, según los testimonios-, atropelló a un vecino que estaba juntando las hojas, quien finalmente falleció. Se tramita una causa judicial. El aumento de la prostitución en la zona es otra de las preocupaciones de los vecinos, quienes reclaman a las autoridades municipales que tome cartas en el asunto para evitar lamentar nuevas víctimas y resuelva las otras problemática. Este medio requirió en varias oportunidades una respuesta a la Municipalidad respecto a este problema, pero no encontró en las autoridades. Jorge Pérez, uno de los afectados, describió los padecimientos que sufre a diario, como tener que soportar el ruido de los motores encendidos desde las 2 de la madrugada y la contaminación ambiental que genera la combustión.
Padecimientos
“Por nuestras calles, Alsina, Hernández o Liniers circulan entre 100 y 150 colectivos por día, muchos estacionan sobre nuestras veredas, donde tiran la basura que sacan de los colectivos. Así no se puede seguir viviendo”, afirmó este contribuyente. Otra de las consecuencias que sufren es la desvalorización de sus viviendas, no sólo por estar en una zona “plagada” de micros, sino también por las rajaduras que se van formando por las vibraciones que produce el paso de estos vehículos. Pérez recordó que hace mucho tiempo allí funcionaba la terminal de la línea 160, pero que fue erradicada por tratarse de una zona residencial. Luego funcionó un corralón y una estación de servicio, hasta que se cerró. Durante la gestión de Manuel Rodríguez volvió habilitarse como playón de estacionamiento de colectivos.