Parte de su cuerpo quedó carbonizado, y las marcas de las ruedas de la bicicleta quedaron selladas en la vereda de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en esa manzana.
Eva Saavedra, sobrina de Hipólito, no salía de su estupor por el luctuoso acontecimiento y cuestionó los procedimientos de la empresa ante una urgencia de este tipo.
"Durante el sábado y el domingo se hicieron muchísimos reclamos, el mío es el número 0538407, insistiendo en el peligro que representaba, pero nadie de Edesur se hizo cargo de la emergencia, y en algunos casos los operadores decían que nadie había hecho reclamos", se quejó la mujer.
La muerte de este vecino hizo que apareciera todo el mundo en el lugar y arreglaron todo. Pero ya era demasiado tarde.
En diálogo con este medio, el padre Carlos, párroco de la mencionada iglesia, reafirmó los dichos de la sobrina y confirmó que también llamó al Centro de Atención al Usuario."La indignación es total en nuestro barrio y todos los vecinos estamos angustiados y profundamente entristecidos por la muerte de Hipólito", expresó el sacerdote. En las redes sociales, criticaron la imprudencia con que actuó la empresa.