Cabe señalar que "Luzca bien, siéntase mejor" es el programa de
responsabilidad social de la Cámara Argentina de la Industria de la Cosmética y la Perfumería.
Aspectos varios"Si bien la caída del cabello puede ser uno de los cambios más evidentes que se desprenden de los tratamientos, estos son temporales y existen formas creativas y muy eficaces para enfrentarlo", explicó
Esperanza Sánchez, coordinadora de la
ONG "Luzca bien, siéntase mejor" (LBSM), antes de sacar de su enorme valija sombreros, pelucas, pañuelos y otros accesorios mostrando diferentes técnicas para combinar o adaptar de acuerdo a la personalidad de cada paciente.
Desde el nosocomio lomense, en tanto, explicaron que esta iniciativa apunta a
complementar el tratamiento médico de una de las enfermedades que genera más temor en la personas.
"El trabajo grupal sirve a los fines estéticos pero también terapéuticos, es decir que constituye una verdadera herramienta que contribuye en el proceso de curación", concluyeron.
Consigna
"La consigna es que puedan aprender paso a paso, en una sola clase, el uso de maquillaje y la aplicación de accesorios que disimulan los efectos colaterales del tratamiento", explicó Esperanza Sánchez, coordinadora de la ONG "Luzca bien, siéntase mejor" (LBSM).
Cuando las pacientes llegaron a la consulta estaba todo preparado. En una larga mesa del auditorio estaba preparado cada puesto con un pack de cosméticos y un espejo.
Graciela, Adelina y Rosa, entre otras pacientes, comenzaron con paciencia a aplicar el lápiz para las cejas y el corrector de ojeras. Después llegó el momento de elegir los colores de las sombras y los labiales, y la sorpresa de la imagen en el espejo dibujo las primeras sonrisas.
- Otra biblioteca para los más pequeños
Los Consultorios de Demanda Espontánea (CODE) del hospital Gandulfo sumaron una nueva biblioteca para que los niños que vayan a atender allí puedan disfrutar junto a sus padres de la lectura mientras aguardan su turno.
La misma fue donada por el Movimiento Bibliotequitas Free, fundado por la profesora Verónica Weid. Fue ella misma quien llegó cargando la nueva biblioteca con treinta libros de literatura infantil.