La obras en el entorno del sector Oeste de la estación de Temperley han concluido y están próximas a inaugurarse, tal cual lo previsto por el gobierno municipal. Sin embargo, la millonaria inversión -financiada por el Banco Mundial- no ha producido ningún cambio de fondo a la zona. Sin duda los trabajos han embellecido al sector, con la incorporación de más iluminación, nuevas veredas y refugios y renovación de la plaza, pero lejos está del plan original y de las necesidades de los vecinos y pasajeros del Ferrocarril General Roca. El proyecto inicial, que había sido aprobado por la Secretaría de Transporte de la Nación, planteaba el desplazamiento de la plaza Tomás Espora -para dar mayor seguridad a los pasajeros- hacia el frente de la Estación, y el ensanche de la avenida Meeks, que pasaría a tener doble mano, desde 25 de Mayo a Avellaneda, donde se ubicarían las paradas de los colectivos.
Cambio de planes
El cambio de planes, según explicaron en el municipio, se debió a objeciones planteadas por asociaciones vecinales para no modificar el estado original de la plaza. Sin embargo, desde otros sectores se cuestionaron que al decidirse no modificar la zona, no se justificaba levantar todo el pavimento de Perehuil, que aunque estaba deteriorado, podría haberse reparado, como tampoco hacer las veredas de la plaza a nuevo, ya que estaban en buen estado. “Todo está más nuevo, se ve más lindo, pero el funcionamiento general del lugar sigue siendo el mismo. Los que a diario vamos a la estación, seguimos con el mismo riesgo de sufrir un accidente de tránsito, ya que debemos cruzar la avenida Meeks y luego Perehuil, a donde ingresan tres líneas de colectivos y gran cantidad de autos”, señaló Ernesto.