Vecinos de Monte Grande consideraron que el municipio hizo abandono de persona al no atender a un joven discapacitado que vive en la calle y desde hace 10 días está con fiebre y muy debilitado. No sólo no consiguieron que recibiera atención médica en el hospital municipal Santamarina, sino que en la Secretaría de Salud tampoco les dieron respuesta. Graciela Aloe vive en pleno centro y en su casa, desde hace varios años, duerme “Pablito”, un joven que desde los 8 años vive en la calle, prueba de ello es que su DNI -tramitado por los vecinos tiene como domicilio el de una remisería de la zona, donde también pernocta algunas noches. Los vecinos le compraron ibuprofreno, pero la fiebre no le bajó, por lo que temen que haya alguna infección. Pablo fue al hospital pero no consiguió que un médico lo atendiera, y Graciela se presentó en la Secretaría de Salud sin lograr siquiera que se preocuparan por la situación. “No estamos pidiendo mucho, necesitamos que un médico lo revise y nos diga qué tratamiento seguir, ya que los vecinos estamos dispuestos a comprar los medicamentos que necesite”, confió Graciela.