Además, llamó a las nuevas generaciones a que el dolor sufrido por quienes ingresaron a centros clandestinos como el de Banfield "se transforme en fuerza, en coraje y en lucha" y que los espacios de memoria, sean además de lugares de la democracia, espacios para la vida, la verdad y la memoria, lugares de futuro".
Victoria de los derechos
El convenio fue firmado por Fresneda y el jefe comunal de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, con la presencia del secretario de Derechos Humanos bonaerense, Guido Carlotto, quien recordó a compañeros de militancia que estuvieron detenidos allí, y destacó que el lugar pueda ser visitado por todos los habitantes del país para "poder contar a las futuras generaciones qué pasó, quiénes estuvieron detenidos y por qué".
En el mismo sentido, Insaurralde expresó que recuperar el Pozo de Banfield "es la victoria de los derechos, del amor y de la lucha, fruto del trabajo conjunto del Municipio, la Nación y la Provincia junto a familiares, sobrevivientes y organizaciones de derechos humanos".
Por su parte, el senador provincial del FpV, Emilio López Muntaner, resaltó que con la firma del convenio "se consolida un Estado que está cerca de la sociedad y principalmente de los más humildes".
López Muntaner, es hermano de Francisco "Panchito" López Muntaner, uno de los estudiantes secuestrados y desaparecidos el 16 de setiembre de 1976 en la "Noche de los Lápices", quienes pasaron por ese centro clandestino de detención.
Amplio mandato
El acuerdo propone la creación de una Comisión Interjurisdiccional integrada por representantes de las áreas de Derechos Humanos de nivel nacional, provincial y municipal, con el amplio mandato de abocarse a las tareas de preservación, recuperación, resguardo y transmisión de los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado.
El Pozo de Banfield funcionó como centro clandestino y maternidad en la Brigada de Investigaciones de Banfield entre 1974 y hasta 1978, y formó parte del denominado "Circuito Camps", comandado por los ex generales Ramón Camps y Ovidio Ricchieri. Se estima que allí permanecieron secuestrados y fueron sometidos a torturas cerca de 350 hombres y mujeres perseguidos por razones políticas.