Así lo contó el jugador Julián Aguirre a este medio: "Vivimos las finales con muchos nervios y ansiedad pero estábamos preparados para esto, se simplificó todo con lo que hicimos durante todo el año, somos un gran grupo humano, siempre se buscó eso. Teníamos mucha conexión, muchos jugábamos juntos de antes y otros llegamos para la temporada, como Gabriel Menza, Seba Chaine y yo. Era a todo o nada, ganar o irnos a casa".
El ex Defensores de Banfield, manifestó que la filosofía de juego fue "defender a cara de perro y correr", sumado al talento individual de cada uno: "El técnico y su equipo trabajaron mucho para proponer soluciones de juego más cómodas", destacó.
El joven de 24 años, oriundo de Longchamps, reveló que aún no cae por lo conseguido: "No puedo creer lo que viví, es todo muy loco. Salir campeón, ascender al TNA, es una satisfacción este club, en cada acto cotidiano, desde ir a entrenar y compartir comidas".
Por último, describió lo que le espera al Celeste en el futuro cerca de la crema de la Liga Nacional: "Es muy duro, intenso, habrá que armarse de la mejor manera para estar al nivel que exige esa categoría y más".