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22 de junio 2017 - 21:00
Encadenados reclaman poder seguir trabajando
Los vendedores decidieron protestar en el puente peatonal donde trabajaban y realizan desde el martes una huelga de hambre, con la esperanza de que las autoridades den marcha atrás con la medida.

Un grupo de vendedores ambulantes de Temperley comenzaron una huelga de hambre y se encadenaron a uno de los puentes peatonales de la estación ferroviaria para que las autoridades de la Línea General Roca den marcha atrás con el desalojo.

Mientras cumplen con la protesta, los hombres que a diario montaban sus puestos en el lugar para vender facturas, sandwiches, lentes, medias, alargues y enchufes, entre otros artículos, son custodiados por efectivos de la Policía Federal, encargados de que la actividad por ahora no se reanude.

Más allá del serio problema de la desocupación que afecta a los habitantes del Conurbano, donde con el 11,8 se registra el índice más alto del país, muchas veces detrás de estos puestos se esconden importantes organizaciones comerciales.

En otras estaciones

Los afectados denunciaron, además, que los desalojos también se han realizado en otras estaciones, como Banfield, Adrogué y Lognchamps, y se quejaron de que les hayan secuestrado la mercadería y los materiales de trabajo.

Son más de 15 los vendedores, algunos de ellos discapacitados, los que sufren la decisión adoptada el martes por la empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones.

La situación fue advertida por algunos de los integrantes del grupo Vecinos de Temperley por Nuestro Puente, que desde hace varios meses luchan porque se garantice la libre circulación en el tradicional paso aéreo que une los sectores Este y Oeste de la ciudad, publicando fotos en su perfil de Facebook.

Tal como rezan los carteles que colgaron del alambrado, los vendedores reclaman “un lugar para trabajar”, y hacen hincapié que le han quitado el trabajo a personas con discapacidad.

Juntan firmas

Mientras tanto, aguardan una solución a la intemperie, soportando las bajas temperaturas reinantes, atados con cadenas, sentados en banquetas. Allí, también juntan firmas para visibilizar el reclamo.

Algunos pasajeros se solidarizaron con la protesta expresando que “no hay trabajo, todo esta al limite y pretenden que la gente no se defienda con changas... con lo que puede, para vivir el día a día”.

“El martes nos sacaron a todos. De repente, sin avisar, vino la gente de seguridad y nos sacó las mesas y la mercadería”, contó al portal DiarioConurbano René, uno de los vendedores ambulantes que realiza la huelga de hambre en el mismo lugar del puente donde hasta hace poco trabajaba.

“Necesitamos trabajar”

“Necesitamos seguir trabajando por eso les pedimos a los administradores de Ferrocarriles que piensen un poco y nos dejen instalarnos otra vez”, agregó el hombre, quien advirtió que la medida también operaría sobre quienes venden dentro de las formaciones.Por otra parte, la asociación por Nuestro Puente realizó una nueva asamblea en el Centro Cultural Cultura del Sur, donde se exigió la reparación de la iluminación del puente peatonal de la calle 14 de Julio.