22 de febrero 2011 - 00:00
Esculturas con clavos y tornillos, y espíritu tanguero
Esculturas con clavos y tornillos, y espíritu tanguero
El tango es su principal fuente de inspiración, pero no la única. También lo son los oficios y algunos personajes característicos para sus originales esculturas de clavos, arandelas, tornillos y metales diversos. Así, Carlos Kuziw, vecino de Temperley, dejó de soldar tuberías para crear artesanías, que hoy por hoy, no sólo comercializa en nuestro país, sino que también exporta a Francia e Italia. Kuziw, no es dibujante ni estudió bellas Artes, simplemente a partir de su profesión, hace cinco años surgió en él la idea de crear figuras con tornillos, clavos y todo material reciclable que pueda encontrarle utilidad. El artista, que expone a diario en Caminito nos dice, durante una charla en nuestra redacción, que “en realidad llegué a La Boca haciendo otro tipo de cosas, pero allí vi esculturas y las comencé a hacer, y salieron todas. Casi siempre relacionadas con el tango, pero esas son las más comerciales”, porque hace esculturas de oficios, artes, gladiadores, guerreros, de una gran variedad. Nos cuenta que “crear cada escultura me demanda alrededor de un día, aunque para las de mayor tamaño y complejidad pueden demorar dos o tres días”. Su taller está en La Calandria al 3815, mientras que los producido se expone y se comercializa en La Boca, Caminito, también tiene pedidos de esculturas desde Francia e Italia. Los interesados también pueden contactarse al 4260-0191 o vía mail a likakuziw@yahoo.com.ar.
Fabricar la pieza
Mientras se prepara para las fotos, Carlos recuerda que “nunca estudié Bellas Artes, tampoco soy dibujante, para mí es más fácil hacer la pieza que dibujarla”, al tiempo que su esposa Angélica lo ayuda a pulir ciertas piezas en el taller que está detrás del domicilio de Kuziw. Considera que “no hay mucha competencia en esculturas, hay más en vitraux, cincelados, telares, todo lo que se refiere a artesanías. La escultura tiene un sello propio, el mercado de esculturas es escaso, en La Boca somos tres los que hacemos esculturas más o menos parecidas”. Con experiencia acumulada en el trato con la gente y los turistas, señala que “cambió un poco el público, el turista de este año es distinto al del año pasado. En Caminito no se puede tomar una referencia muy estable, de repente es muy baja y en otros momentos distinto, no hay índice de medición estable”.
No expone
Otro detalle de este escultor de Temperley, es que nunca concursó con sus obras ya que se asegura que no le gusta exponer. “Es como que no tengo la necesidad de hacerlo, además tengo muy poco tiempo, tengo piezas grandes guardadas, algún día serán expuestas, pero no es el momento, ya va a venir”. Cuenta de su arte que “casi todos los escultores comienzan copiando figuras, puede copiar de una foto, de otra figura y después van marcando su estilo propio”.