Un aspecto central de ese avance productivo es la recalificación laboral. Los seis operarios que anteriormente realizaban la tarea manual están siendo capacitados por la empresa para desempeñar funciones de mayor valor agregado en otras áreas de la planta, optimizando así el recurso humano junto con la mejora tecnológica.
El proyecto, que se inició en febrero de 2025 y alcanzó la producción seriada en diciembre pasado, se posiciona como un modelo de cómo la universidad pública puede actuar como un consultor tecnológico estratégico. Al resolver problemáticas locales y fomentar la innovación, el FITBA y la UNLZ demuestran que la soberanía tecnológica es una herramienta fundamental para el desarrollo económico del territorio bonaerense.