“Valió la pena”
Explicó que la construcción del helipuerto “no fue un trabajo sencillo, llevó mucho tiempo, pero valió la pena para garantizar un trabajo eficiente y dinámico en materia de emergencia sanitaria y prevención del delito, tareas dirigidas desde el Centro de Monitoreo municipal”.
Las tareas correspondientes para la habilitación incluyeron quita de árboles y carteles, así como la modificación del tendido de red que alimentaba las columnas de luz en la zona que comprende Ruta 4 y Espora, lugar donde se emplaza el helipuerto.
“Desde el municipio se hicieron todas las correcciones técnicas que se exigieron y que rigen a nivel internacional para los despegues y aterrizajes”, manifestó Fernando Jantus de Estrada, director general de Infraestructura y Servicios aeroportuarios de la ANAC (y ex vocero de la ex concesionaria ferroviaria Metropolitano), que tiene a cargo la habilitación de los aeropuertos y helipuertos del país.
Cabe destacar que la instalación es la primera de carácter público municipal y es no controlada, es decir que no tiene un servicio de control de tránsito aéreo específico. De todas maneras, tal como explicó Juan Carlos González, director general de Aeródromos de la ANAC “sí se mantiene para las trayectorias de entrada y salida un control jurisdiccional de la autoridad aeronáutica de la zona, en este caso Ezeiza”.