29 de julio 2014 - 21:31
Fundación Donde Quiero Estar llega al Gandulfo
La entidad, fundada por Victoria Viel Temperley luego de perder a su hijo y su marido a causa del cáncer, acompaña a pacientes oncológicos durante su tratamiento con actividades culturales guiadas por voluntarios locales.
fundacion donde quiero estar llega al gandulfo
La fundación Donde Quiero Estar, entidad fundada por Victoria Viel Temperley en 2006, que asiste a pacientes oncológicos durante su tratamiento con talleres de arte y reflexología, abrirá un servicio en la sala de Oncología del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora.

La historia personal de Viel Temperley y la creación de la fundación tienen una raíz común que determinó el curso de la vocación social de su fundadora. La directora perdió a su hijo en 2006 y a su marido en 2011 a causa del cáncer. Durante la internación del primero, Viel Temperley comenzó a enfocarse en "correr el foco" durante el tratamiento para "conectar con lo sano".

Fue así que, tras dos años de internación en el hospital de clínicas, comenzó a replicar su método. "Lo que hice con mi hijo lo hago con los pacientes. Replicamos el modelo en distintos hospitales basados en criterios y protocolos que tenemos para las actividades y los voluntarios", explicó Viel Temperley.

El acompañamiento se realiza a través del arte y la reflexología, como una forma de trasladarse durante la quimioterapia e intentar que el procedimiento se trasforme en otra cosa y no sólo esperar a que el goteo termine. De esa manera, explicó la Directora de la fundación, nació el nombre: "La paciente Zulema pintó unas sierras en su tercera sesión de quimioterapia y cuando le preguntamos qué estaba pintando, nos contó que quería comprar una casita en Córdoba y viajar allá. Pintó unas sierras divinas y a la obra la tituló "Donde quiero estar".

Le pusimos ese nombre a la primera muestra y concurso, después le dimos ese nombre al programa, porque justamente la pintura traslada a los pacientes de la sala de quimioterapia y los lleva a donde quisieran estar".

Amor y profesionalismo
La fundadora de la entidad también destacó que las actividades que realizan los pacientes junto a los voluntarios de "Donde quiero estar" están contempladas dentro de un marco teórico que les permite "acercarse al paciente desde el lado humano y el lado profesional a la vez".

Sobre su vivencia personal, la creadora de la fundación reconoció: "Lo hago con amor y esa es mi forma de canalizar tanto dolor. Cuando comencé, yo quería que los familiares les hicieran a los pacientes lo mismo que yo le hacía a mi hijo. El tiempo nos ayudó a prepararnos y profesionalizarnos y sé que mi historia personal fue la que me hizo fuerte como para poder ayudar a los demás".

Por otra parte, respecto de la capacitación que reciben los voluntarios, en su mayoría profesionales de la reflexología y docentes de arte, Viel Temperley expresó: "Los voluntarios son entrevistados por un equipo de psicólogas, para estar seguros de que van a poder llevar adelante su voluntariado". 

Además, agregó que "hacemos reuniones mensuales para saber como están y como avanzan los proyectos. La continuidad y el profesionalismo de los voluntarios es tan importante para los pacientes como para los voluntarios mismos".