El gobierno nacional parece querer ganarle la carrera a los intendentes que promueven la conformación de las policías comunales, al diagramar un nuevo plan de seguridad por el cual unos 6 mil gendarmes serían desplegados después de la Navidad en las zonas consideradas como “más peligrosas” del Gran Buenos Aires para combatir la inseguridad. Los miembros de la Gendarmería Nacional estarían apostados especialmente en los alrededores de las villas, con la intención de prevenir delitos. En ese sentido, se indicó que los jefes comunales tendrán una participación especial en el armado de este plan, el de mayor envergadura contra la inseguridad en los últimos diez años. A partir de este proyecto, una cuarta parte de la Gendarmería se transformará en una fuerza llamada “Región Metropolitana”, lo que sin duda pondrá coto al accionar de la Policía Bonaerense.
Idea de Néstor
Esta medida era una de las ideas que habría tenido intención de impulsar el ex presidente Néstor Kirchner antes de su fallecimiento, dado que dos sondeos le indicaron que la mayor preocupación de los ciudadanos bonaerenses es la falta de seguridad, seguido por la mala imagen de la policía bonaerense. La intención de la iniciativa es que más de seis mil gendarmes “ocupen” territorio bonaerense, sobre todo las zonas denominadas “calientes”, donde la inseguridad es un drama. Frente a este plan, los gendarmes están en un proceso de reingeniería interna para poder contar con esos más de seis mil hombres en el conurbano sin afectar demasiado las operaciones en sus escuadrones de origen. Ese despliegue no incluye a los más de 700 efectivos que ya trabajan en Fuerte Apache, La Cava, en el control de autopistas y en algunos ramales ferroviarios del Conurbano.