Lejos de las posiciones adoptadas por los estudiantes de la Ciudad de Buenos Aires, en el corazón de Villa Fiorito, alumnos de la Escuela de Educación Media Nº 211, resisten indignas condiciones edilicias para poder terminar sus estudios. Ellos saben que no pueden ir a otra escuela y que si no obtienen el título su futuro no cambiará. Resistieron el frío durante el invierno, asistiendo a clase a pesar de que la escuela no tiene calefacción y que el aire gélido se colaba por los vidrios rotos de las ventanas, de que el agua se filtra por techos rotos, y el olor nauseabundo que emana del basural -apostado en la esquina- hace casi imposible permanecer en el lugar. La situación de los baños está acorde a las condiciones del establecimiento, agravado por el hecho de que también funciona como depósito de mantenimiento. ¿Es posible estudiar así? ¿De esta manera se garantiza el derecho a la educación? La realidad es conocida por todos en el barrio y también por las autoridades educativas, tanto de Provincia como del municipio. Hace tres meses, este medio, publicó una nota que daba cuenta del “calamitoso” estado en que se encuentra. En este lapso no se hizo nada para mejorar las condiciones de estudio de los 634 chicos que conforman la matrícula.
Deficiencias
Durante una recorrida por el establecimiento se pudo comprobar todas estas deficiencias y muchas más, como por ejemplo que durante varios días la escuela se queda sin agua, porque solo cuenta con un tanque que no llega a dar abasto. La red eléctrica pende de un hilo, y durante los días más fríos esto impedía que encendieran estufas eléctricas para que los salones dejaran de ser un “freezer”. El temor a que se produzca una desgracia está latente. El alambrado perimetral está roto en varios sectores, y en diciembre del año pasado les robaron el portón de entrada. A pesar de que el hecho se denunció el 8 de enero ante el Consejo Escolar de Lomas de Zamora, hasta el momento no se repuso, exponiendo a una situación de inseguridad a la comunidad escolar. Cabe recordar que en la EEM 211 se dictan clases en cuatro turnos, mañana, tarde, vespertino y noche. La actividad se desarrolla en el edificio de Plumerillo y Murature, donde aún pueden verse aulas modulares de chapa, y en la Escuela Primaria Nº 79, a unas cuadras de allí, donde la actividad se suspende cada vez que llueve.
Nada de lujos
Mariela, alumna del 1º año de Polimodal, fue quien reflejó el sentimiento de un alumnado que no transita el mismo camino que los estudiantes de la Capital Federal. “A pesar de las condiciones adversas, queremos seguir estudiando y obtener el título, porque sabemos que sin estudio no tendremos un futuro mejor”, expresó esta adolescente con profunda madurez. A pesar de estas ganas, reclaman que las condiciones del establecimiento sean “dignas”, cuestiones que no dependen exclusivamente de las autoridades educativas, ya que el basural de la esquina debería ser erradicado por la comuna. “Nada de lujos”, sentenció el padre de Mariela en diálogo con este medio, respecto a las pretensiones de los arreglos que podrían materializarse.