Hace poco más de un año y medio, un grupo de amigos decidió formar la banda Gordo Al Arco, en la que combinaban su deseo de tocar música, divertirse en familia y mezclar sonidos del heavy metal y el cuarteto.
La banda está compuesta por Julio Ribichini (voz y acordeón); Martín Silva (batería); Cristian Carabjar (guitarra líder); Daniel Vega (guitarra rítmica, armónica, charango y coros); Fabio Buena (bajo); y Yaiden Ordones; todos con un promedio de 28 años de edad suenan en los bares y plazas sureños.
El baterista Martín Silva afirmó que Gordo Al Arco es “una mezcla de la Mona Jiménez con Metálica. Nos podríamos calificar como un rock tropical para toda la familia”. Además, señaló que cada uno de ellos vienen de distintos orígenes musicales que van desde la cumbia hasta el folclore.
Silva anticipó que “estamos grabando un demo con cinco temas, aunque ya habíamos realizado otro con seis. Todos con temas propios de la banda”. Están creciendo de a poco, a penas tienen un año y medio de vida y se están haciendo conocidos de manera progresiva ya que también hacen de las suyas en fiestas familiares donde además de interpretar sus canciones hacen cobres.
El baterista de la banda sueña que Gordo al Arco sea una banda conocida, que no pase de desapercibida. “Estamos esperanzados que en el día de mañana podamos vivir de la música”, expresó.
La banda sureña también se compromete con cuestiones sociales ya que tocó a beneficio en dos eventos organizados por dos iglesias. No dudan en hacer música para ayudar al prójimo alegrando a todas las personas con su ritmo tan particular.