El jurado estuvo integrado por la reconocida actriz y cantante Natalia Oreiro, el afamado músico Bahiano y responsables de las instituciones organizadoras, quienes realizaron la evaluación considerando tres criterios: coherencia temática, creatividad y composición.
Compositor y raperoEl joven que reside en el Jagüel y vivió toda su vida en el distrito, contó que el proyecto fue presentado en su escuela, la Media Nº 3 de Luis Guillón, a instancias de su profesor de Psicología y Sociología. Al mostrarle su letra a sus compañeros y docentes, recibió muy buenos comentarios, y eso lo incentivó a participar.
Además de escribir sus propias canciones y jugar al fútbol, Matías rapea con "free style", y es experto en la improvisación, lo cual se ve reflejado en su letra, abundante en rimas y estilo libre.
"Estoy muy contento de que me hayan llamado. Fue sorpresivo para mí. Me genera orgullo y en mi familia están muy felices. Siempre me acompañaron en todo", compartió el ganador del concurso.
Sacar lo mejor de sí"Es bueno que los jóvenes que sufrieron algún tipo de violencia no repliquen después sus vivencias y no las proyecten hacia otros. Hay que sacar lo bueno de las personas", opinó Matías, a modo de reflexión.
"Un mundo sin violencia sería más armonioso, más tranquilo. Viviríamos menos acelerados y nos preocuparíamos menos por las cosas, porque los demás las aceptarían. Cambiaría nuestro estilo de vida", concluyó.
La voz a favor de la paz, aseguró finalmente que "se aprende mejor cuando te enseñan con paciencia" y que "con violencia uno pierde el interés de aquello que le estén enseñando".
En el estribillo de su obra, el joven invita a todos sus pares a empezar con el cambio: "En el mundo del silencio alza tu voz contra la violencia, no te quedes callado, porque esta vida recién comienza".
Muchos jóvenes conviven a diario con la violenciaSegún el Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia bonaerense (REUNA), la Secretaría de Niñez y Adolescencia provincial intervino en 2013 con un total de 19.692 chicos y jóvenes menores de 18 años.
En el 50,2 por ciento de los casos el abordaje estuvo vinculado a situaciones de violencia en cualquiera de sus formas (maltrato físico, psicológico, abuso sexual, o cuidados negligentes).