"En la Academia tuvimos cursos de primeros auxilios y también nos enseñaron acerca de cómo actuar ante una situación así. Por suerte pudimos llevar a la práctica lo aprendido para que salga todo bien", señaló el suboficial Quintana.
Con el arribo de la ambulancia tanto la madre, Saya, como la beba fueron trasladadas al Hospital Gandulfo y los oficiales quedaron en contacto con la familia.
"Cuando encontramos el móvil y les contamos lo que estaba pasando, los chicos –por los efectivos- no dudaron en auxiliarnos enseguida. Nos tranquilizaron y dijeron que si tenían que asistir el parto lo iban a hacer porque estaban preparados", enfatizó la flamante abuela, Marcela, quien multiplicó los agradecimientos: "Se comportaron de maravilla. Gracias a ellos mi hija y mi nieta están bien".